Día Internacional para la Reducción de Desastres 2018 «la reducción de las pérdidas económicas ocasionadas por los desastres tiene el poder de transformar vidas»
El Día Internacional para la Reducción de Desastres, conmemorado cada 13 de octubre, tiene el fin de promover una cultura mSundial para la reducción de desastres, lo cual incluye su prevención y mitigación, al igual que actividades de preparación. Desde hace ya 25 años que se ha designado este día por la Asamblea General, este […]
banner-logo-web.jpg El Día Internacional para la Reducción de Desastres, conmemorado cada 13 de octubre, tiene el fin de promover una cultura mSundial para la reducción de desastres, lo cual incluye su prevención y mitigación, al igual que actividades de preparación. Desde hace ya 25 años que se ha designado este día por la Asamblea General, este se ha transformado en una actividad mundial de gran importancia para aumentar el grado de sensibilización en torno a este tema, y se ha celebrado de diversas formas para alentar esfuerzos dirigidos a establecer comunidades y naciones más resilientes frente a los desastres. Este año, 2018, la celebración del Día Internacional para la Reducción de Desastres se centra en se centra en la Meta C del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desatres: Reducir las pérdidas económicas causadas directamente por los desastres en relación con el producto interno bruto (PIB) mundial para 2030. Así mismo busca transmitir el mensaje de que los desastres tienen un costo humano y la reducción de las pérdidas económicas que estos ocasionan puede transformar vidas. Pero, ¿de qué forma se relacionan las pérdidas económicas con la reducción de desastres? Los riesgos por desastre y las pérdidas económicas causadas por los desastres se concentran de forma desproporcionada en los países de ingresos más bajos y con un nivel débil de gobernabilidad, así como en los pequeños Estados insulares en desarrollo, donde los riesgos se exacerban debido al cambio climático. Esto se demuestra claramente en estadísticas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que establecen que en el mundo hay 2 mil millones de personas que son particularmente vulnerables a los desastres —lo que representa un 61 por ciento de la población empleada en todo el mundo—, las cuales se ganan la vida dentro del sector informal. En total, el 93 por ciento del empleo en el sector informal se encuentra en países de ingresos bajos y medios, y 740 millones del total de personas que ocupan estos puestos son mujeres. Además, 767 millones de personas viven por debajo del umbral internacional de la pobreza, establecido en $1.90 al día. Por eso que es muy importante que las inversiones económicas estén informadas de la prevención en reducción de riesgos ya que la inversión en la prevención y la reducción del riesgo de desastres genera grandes ahorros en términos de las pérdidas que se evitan y los costos de reconstrucción, con una relación costo-beneficio que va desde 3:1 hasta 15:1, y aún más alta en algunos casos. La campaña "Sendai siete" representa una oportunidad para que los gobiernos, las autoridades locales, las agencias de la ONU y todos los demás grupos interesados, tales como el sector privado, las contrapartes de los sectores de ciencia y tecnología, los grupos comunitarios y las organizaciones de la sociedad civil, promuevan y hagan públicas sus buenas prácticas en el ámbito nacional, regional e internacional para reducir el riesgo de desastres y las pérdidas que estos ocasionan. El éxito del Día Internacional de este año dependerá de la participación y de la creación de vínculos con una amplia variedad de actores, a fin de promover la sensibilización en torno a la prevención de desastres y la necesidad de que el énfasis pase de la gestión de desastres a la gestión del riesgo de desastres, tal como se estipula en el Marco de Sendai. La meta de este año busca facilitar una plataforma de promoción para que todos los gobiernos, autoridades locales, agencias para la gestión de desastres, entes de las Naciones Unidas, ONG, sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, empresas, instituciones académicas y científicas y otros grupos interesados destaquen las consecuencias económicas que surgen al no gestionar el riesgo de desastres, especialmente para los grupos vulnerables y los países de ingresos bajos y medios.

3.1 OBJETIVOS PRINCIPALES

• Promover actividades en el ámbito nacional y a nivel comunitario que destaquen la implementación del Marco de Sendai;

• Hacer énfasis en el impacto de las pérdidas económicas que ocasionan los desastres en los esfuerzos dirigidos al lograr el desarrollo sostenible;

• Destacar las consecuencias del aumento de eventos meteorológicos extremos en los gastos sociales de los países de ingresos bajos y medios;

• Describir el impacto de las pérdidas económicas y de otros tipos en al menos un país por cada región; • Presentar un informe que analice las tendencias de los desastres, el impacto humano y las pérdidas económicas.

Los seis indicadores adoptados por la Campaña Sendai Siete para alcanzar la Meta C en el 2018:

- Pérdidas económicas directas atribuidas a los desastres en relación con el producto interno bruto mundial (indicador compuesto).

- Pérdidas agrícolas directas atribuidas a los desastres.

- Pérdidas económicas directas con respecto a todos los demás bienes productivos dañados o destruidos atribuidas a los desastres.

- Pérdidas económicas directas en el sector de viviendas atribuidas a los desastres.

- Pérdidas económicas directas derivadas de los daños o la destrucción de infraestructuras vitales atribuidas a los desastres. - Pérdidas económicas directas por patrimonio cultural dañado o destruido atribuidas a los desastres

¿Cuáles son los mensajes claves para este 2018?

- Si las inversiones económicas no están informadas de los riesgos, no son sostenibles y esto tiene un costo humano.

- Si la información sobre los riesgos no llega a las inversiones, no son sostenibles y esto causa un efecto en el costo humano.

- Los desastres son una vía hacia la pobreza y generan sufrimiento para muchas personas vulnerables que viven en países de ingresos bajos y medios.

- Un mayor grado de exposición de las personas y los bienes económicos ha sido una de las causas principales del aumento a largo plazo de las pérdidas económicas que ocasionan los desastres, y esto muestra que los incentivos económicos para ubicarse en muchas áreas propensas a amenazas continúan teniendo mayor peso que el riesgo de desastres percibido;

- Si bien las pérdidas económicas absolutas se concentran en los países con ingresos más altos, en términos relativos, este es un problema mucho mayor en los países de ingresos bajos;

- Expresadas como un porcentaje de los gastos sociales, las pérdidas anuales previstas en los países de ingresos bajos son hasta cinco veces más altas que en los países de ingresos altos;

- Los países con una mayor necesidad de invertir en desarrollo social son aquellos que enfrentan más retos debido al riesgo de desastres;

- Por lo general, la inversión en la reducción del riesgo de desastres representa un gran ahorro en términos de las pérdidas que se evitan y los costos de reconstrucción, con una relación costo-beneficio que va desde 3:1 hasta 15:1, y aún más alta en algunos casos;

- La integración de la reducción del riesgo de desastres en las decisiones relativas a la inversión es la forma más rentable de reducir el riesgo;

- La inversión en la reducción del riesgo de desastres es una precondición para lograr un desarrollo de forma sostenible en un clima variable;

- Si la reducción del riesgo puede incluirse de forma explícita en los planes y los presupuestos nacionales para el desarrollo nacional y la adaptación al cambio climático, todas las ramas del gobierno podrán programar inversiones y medidas para la reducción del riesgo.

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