Fotografía publicitaria o comercial – Héctor Dager
El vínculo entre publicidad y fotografía es inherente a su esencia: si el objetivo de la primera es seducir y vender, la fotografía se transformó en la herramienta por excelencia para responder a estos intereses comerciales. La fotografía publicitaria no intenta reproducir la realidad de las cosas, no está comprometida con la realidad como lo […]
El vínculo entre publicidad y fotografía es inherente a su esencia: si el objetivo de la primera es seducir y vender, la fotografía se transformó en la herramienta por excelencia para responder a estos intereses comerciales. La fotografía publicitaria no intenta reproducir la realidad de las cosas, no está comprometida con la realidad como lo está, por ejemplo, la fotografía documental (o de prensa). Aunque la fotografía publicitaria muchas veces se inspira en la realidad, lo que representa por medio de sus imágenes es más bien una realidad construida.
En la fotografía publicitaria, se utiliza una amplia gama de técnicas especiales con el fin de que las imágenes sean atractivas para el consumidor, y así ser un elemento de mayor influencia sobre el vidente. Generalmente la fotografía publicitaria es presentada en forma que provoque o promueva una decisión de compra.

Historia

La fotografía sirve como inspiración e influye en las ideas políticas y sociales de la gente. Por ellos alrededor de 1920 se empezó a utilizar como un componente más de la publicidad. La creación publicitaria se vio apoyad  por nuevos software y entró con fuerza la postproducción, de hecho antiguamente las fotos publicitarias eran las llamadas de arte final, ya que eran realizadas de una vez o retocadas con aerógrafo sobre la emulsión, trabajo de por sí para expertos. La fotografía también sigue las nuevas tendencias que impone la moda y el cine, el uso de lentes o tendencias de color. Con la llegada de las cámaras digitales, se empieza a perder lo que en esencia es la foto profesional (formato medio, cámara técnica) con tomas realizadas con película tradicional (negativo, diapositiva). En la actualidad, los grandes fotógrafos siempre usan formatos grandes por la calidad final. La fotografía publicitaria difiere del resto de los géneros fotográficos por varios motivos. Su funcionalidad le exige una adaptabilidad a los intereses comerciales que tienen por finalidad el aumento de las ventas o servicios. Si el anunciante consigue aumentar el número de ventas es cuando se valora positivamente la capacidad publicística de la fotografía. La fotografía publicitaria, por otro lado, no está comprometida con la realidad como, por ejemplo, la fotografía de prensa. Es decir, la fotografía publicitaria muchas veces se inspira en la realidad pero lo que nos representa por medio de sus imágenes es una realidad construida. A diferencia de otros tipos de fotografía, donde el fotógrafo tiene que estar alerta para obtener la instantánea, la fotografía publicitaria construye la escena exactamente igual que en el cine de ficción, y el fotógrafo se limita a captar la escena valiéndose de las técnicas de iluminación y fotográficas. En el caso de que el fotógrafo no obtenga la imagen diseñada en el primer disparo tendrá más oportunidades, tantas como hagan falta.
 

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