Para ser bilingüe no hay que olvidarse de la lengua materna
“Aunque a medida que avanza el nivel en L2 –lengua de aprendizaje– el uso de lengua materna se va reduciendo, nunca llega al 100 %, ya que algunas palabras o conceptos no son traducibles de un idioma al otro”, afirma Patricia Aponte, licenciada en Filología Alemana del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad Nacional de […]

“Aunque a medida que avanza el nivel en L2 –lengua de aprendizaje– el uso de lengua materna se va reduciendo, nunca llega al 100 %, ya que algunas palabras o conceptos no son traducibles de un idioma al otro”, afirma Patricia Aponte, licenciada en Filología Alemana del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

En ese sentido, la introducción de palabras de la lengua materna –o cambio de código (code switching)– es consciente y cumple una función comunicativa; además la persona que transmite el mensaje –emisor– sabe con quién usar esta herramienta.

Por ello, pese a que algunos estudiantes –e incluso profesores– de lenguas extranjeras identifiquen este cambio de código como un error, realmente no lo es.

Este y otros factores como no tener suficiente contacto con el idioma, tener miedo de hablar o usar un único método de aprendizaje, son algunas de las principales debilidades reconocidas por los docentes en sus alumnos.

“Usar una palabra o concepto propio de la lengua materna en un proceso de aprendizaje de otro idioma, incluso en niveles avanzados –es decir B2 o C1– es el recurso lingüístico al que apela nuestro cerebro en búsqueda de una comunicación efectiva”, detalla la licenciada Aponte.

Entre los hallazgos del estudio realizado por la filóloga hubo tres razones principales para el uso de este cambio: la primera es que se trataba de un fenómeno o de una expresión intraducible, por ejemplo alimentos típicos o nombres propios; la segundo es para aclarar o precisar un concepto que en español –en este caso– tiene varios significados o sinónimos; y la tercera es un mensaje o instrucción rápida y contundente que necesita ser transmitida de inmediato.

“Comprender estas variaciones nos hace a los profesores más flexibles, ya que aún existe el paradigma de que a la hora de aprender se debe entender todo en la lengua extranjera, así que el code switching se puede usar en clase para aclarar o incluso apoyar a los estudiantes en su aprendizaje”, agrega la filóloga Aponte.

Observando el lenguaje

La inmersión en un contexto bilingüe o políglota, como es la preparación de estudio en lenguas, implica que todos los que forman parte tienen conocimiento sobre las mismas bases idiomáticas sin importar el idioma de que se trate (español, inglés, alemán, francés…), así que –según la aproximación de la licenciada– esta metodología resultó válida para observar el papel de estudiantes licenciados en formación.

Para entender estos usos, durante la fase final de los estudios, además de la teoría la filóloga Aponte empleó varios instrumentos, entre ellos la observación no participante, uno de los métodos para acercarse a este fenómeno lingüístico; así, en las intervenciones en clases de metodología tanto oral como escrita se evaluó la ocurrencia del cambio de código.

También se usó un formato de observación, grabaciones de clases completas y transcripciones de estas, entrevistas semiestructuradas con una predominancia de preguntas abiertas a la docente a cargo del grupo objetivo y una encuesta a los estudiantes que tomaban la clase de Alemán VI, comunicación oral).

Bilingüismo, aprendizaje necesario

Encabezando la lista con el inglés, el bilingüismo se ha convertido en un requisito común para el ingreso y egreso en los diferentes niveles de formación del sistema educativo colombiano.

Aunque desde 1994 con la Ley General de Educación el país reconoció la relevancia de aprender una lengua extranjera y actualmente existe el Plan Nacional de Inglés 2015-2025, Colombia VeryWell, aún persiste un déficit de aprendizaje de la lengua anglosajona y aún más de otras lenguas como francés, portugués o alemán.

Según el estudio anual de Education First (EF) de 2019, Colombia se encuentra en la posición 68 entre 100 países evaluados por la institución, en el manejo del idioma inglés con un nivel de aptitud todavía bajo, un promedio de 48,75 y la posición 17 de 19 países de Latinoamérica evaluados.

Aunque hay gran deserción por no apropiar correctamente el idioma o desmotivarse por tener que usar palabras de la lengua materna, ahora es posible tener en cuenta que el segundo es un factor no determinante y no representa un retroceso en el proceso de aprendizaje.

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